8 Claves para una buena autoestima
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8 Claves para una buena autoestima

“La esencia de la autoestima es la compasión hacia uno mismo”

La autoestima es una necesidad básica del ser humano, muchos problemas psicológicos como la depresión y la ansiedad pueden atribuirse a una baja autoevaluación de uno  mismo.

La autoestima no tiene que ver con el hecho de ser perfecto, sino de sentirse bien con uno mismo a pesar de los errores. La dificultad de una sana autoestima estriba en la aceptación de nuestras partes más indeseables de ahí que el trabajo en la  autocompasión sea clave en el desarrollo de una buena autoestima.

Una persona con buena autoestima:

 

  • Se siente en igualdad cuando habla con personas a quienes considera competentes, o cuando trata con figuras de autoridad.
  • No se toman al pie de la letra los comentarios que se hacen sobre ella.
  • Cuando se las reconoce se sienten a gusto, acepta los reconocimientos y se siente agradecida.
  • No necesita aprobación para hacer las cosas.
  • No juzga a los demás, ni a ella misma.
  • Se dedica a resolver sus problemas no a preocuparse por ellos.

 

¿Cómo conseguir una buena autoestima?

A continuación encontrarás unos cuantos antídotos que, realizados de manera sistemática y con regularidad, te ayudarán a mejorar tu autoestima

 

1 Aumenta el número de cosas positivas que te dices a ti mismo

Está demostrado que la repetición continuada de una idea tiende a formar parte de nuestro sistema de creencias. Cómo hacerlo: Céntrate en éxitos pequeños y experiencias positivas

Identifica y recuerda tus puntos fuertes con regularidad.

Para ello elabora una lista de cualidades positivas y habilidades. Dedica varios días a ello. Ve añadiendo cualidades positivas y pequeños éxitos. Recítala tres veces al día durante tres semanas e incluso frente al espejo en voz alta.

2 Cuando algo te salga mal, disminuye el número de pensamientos negativos que te dices.

La clave está en darte cuenta de tus patrones mentales y poder anticiparte cuando asoman a nuestra conciencia. Para ello:

Escribe en un papel  “¿qué clase de situaciones me hacen sentir mal conmigo mismo? ¿Qué clases de actividades he querido emprender pero no intenté por temor a que saliesen mal? ¿qué relaciones con otras personas me han dejado sentimientos negativos sobre todo en los últimos tiempos?…”

Cuanto más sepas sobre ti mismo, mejor y más rápido se producirá la desprogramación de lo viejo y se abrirán nuevas avenidas neuronales.

Además, cuando seas consciente del programa negativo, reformúlalo en positivo, aunque al principio no te lo creas. (por ejemplo si pienso que soy débil, reformulo Soy fuerte, si soy irreflexiva cambiarlo por controlo mis impulsos).

Refuérzalos también delante de un espejo.

 

3 Cuéntale a los demás lo que te agrada de ellos

 

Pero ojo con hacer alabanzas que en general son excesivas, manipuladoras y pueden hacer sentir mal al que lo recibe. Por ejemplo, en vez de decir “eres la persona más amable que he conocido” , puedes decir “disfruto mucho estando contigo”

 

4 Desarrolla una visión más realista del mundo que te rodea.

 

Para lo cual lo primero es poder reconocerse como una persona única, cultivarse filosófica y espiritualmente, formularse preguntas fundamentales como ¿cuál es el significado de la vida?…

En segundo lugar hay que ser capaz de aceptar que uno no es responsable de las reacciones emocionales de los demás. Las reacciones que lo demás tienen hacia otros, es el resultado de sus creencias e interpretaciones. Uno es tan sólo responsable de sus propios sentimientos y acciones.

Y por último primar los hechos más que las opiniones.

Aprender a reírse y aumentar la capacidad de humor frente a los errores es una poderosa herramienta de bienestar.

 

5 Deja de compararte con los demás

y repítete a ti mismo en situaciones de comparación “no soy inferior, no soy superior, simplemente soy Yo”

6 Reduce la indecisión

 

Que no es más que una preocupación excesiva acerca de lo que los demás pensarán sobre  nuestras decisiones. Cuando está presente el miedo al fracaso y se evitan las decisiones, se aumentan las posibilidades de cometer errores.

 

Para llegar a ser más decidido:

 

  1. Desarrolla una visión realista de los errores. La mayoría de los errores adquieren gran importancia solo cuando son magnificados por el miedo al fracaso y por el pensamiento perfeccionista “todo o nada”.
  2. Practica el arte de improvisar las respuestas que des a los demás: decir lo primero que se te ocurra. Comienza practicando con personas de tu confianza.
  3. Trabaja en reducir la autocrítica y en adoptar la actitud de “lo que es”. La culpa se produce  porque confundimos el comportamiento impropio con “ser malo”. El objetivo adecuado de la crítica es identificar si algo puede hacerse mejor en un futuro en función de lo que realmente ha sucedido.
  4. Mantén una postura corporal de espalda recta y hombros hacia atrás.

 

7 Limita el número de compromisos con otras personas.

 

Cuando estamos  necesitados de aprobación solemos decir que si a todas las demandas que se nos hacen. Cuando se te pida algo que no deseas hacer pero sientes miedo al rechazo o a la desaprobación puedes contestar “necesito pensar en ello”, pregúntate a continuación , si en realidad quieres hacer eso… y que amenazas subyace tras lo que dudas,…

 

8 Utiliza la imaginación positiva.

 

Las personas con un nivel de autoestima alto escogen recordar recuerdos positivos y los logros. Recordar y recrearse a menudo en estas experiencias agradables con lujo de detalles.

 

Cada pensamiento que pensamos está creando nuestro futuro,
¿cuál quieres tener tu?

 

Si tienes dudas o quieres hacernos alguna consulta te esperamos en los comentarios o puedes ponerte en contacto con nosotras. Te esperamos en nuestro gabinete de psicología en Valdemorillo o en consulta online.

 

Gloria Gonzalez Urueña
Gloria Gonzalez Urueña
gloria.gonzalez@elbosquedelasemociones.es

Los senderos que hemos de atravesar por la vida desde muy tempranamente, van a determinar quiénes somos, pues las experiencias, lo qué vivimos e incluso con lo que venimos, van modelándonos, convirtiéndonos y enseñándonos una mirada individual y única sobre la vida. Las diferentes formaciones que he ido sumando a la formación como Psicóloga, la psicomotricidad, el análisis transaccional, la terapia Gestalt, EMDR,…, son mis herramientas, además de mi experiencia personal, para ayudar a otras personas a atravesar sus propios bosques.

2 Comentarios
  • Nieves
    Publicado a las 22:07h, 20 November Responder

    Buenas pautas. Intentaré aplicarlas! Gracias.

  • Begoña
    Publicado a las 13:38h, 04 December Responder

    Como siempre buenos consejos. Gracias

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